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Primeros retos de robótica en Infantil de 3 años

El alumnado de 1.º de Educación Infantil del CEIP San Andrés ha desarrollado una completa propuesta de iniciación a la robótica educativa dentro del proyecto CITE del centro, trabajando de forma progresiva el pensamiento computacional, la orientación espacial y la resolución de problemas.

A lo largo de estas actividades, los niños y niñas comenzaron conociendo el robot y explorando libremente su funcionamiento. Mediante el juego y la experimentación, fueron descubriendo que cada botón provoca una acción concreta, iniciándose así en la relación causa-efecto y en la comprensión de órdenes sencillas como avanzar, girar o parar.

Posteriormente, el alumnado trasladó estos movimientos a su propio cuerpo, convirtiéndose ellos mismos en pequeños robots. A través de circuitos y cuadrículas en el suelo, practicaron recorridos sencillos, primero con apoyo visual mediante tarjetas de flechas y después siguiendo indicaciones dadas por sus compañeros. Esta fase permitió trabajar la orientación espacial, la secuenciación y la cooperación de una forma muy vivencial y adaptada a su edad.

Finalmente, los niños y niñas se enfrentaron a pequeños retos con el robot, como llevarlo hasta una imagen concreta dentro de una cuadrícula. Para ello, observaban la posición inicial, planificaban oralmente los movimientos, construían la secuencia con tarjetas y comprobaban si el robot llegaba correctamente al destino. Cuando algo no salía como esperaban, revisaban el recorrido, detectaban el error y buscaban una nueva solución.

Estas propuestas se han desarrollado mediante metodologías activas como el aprendizaje basado en el juego, el aprendizaje manipulativo, el descubrimiento guiado, el aprendizaje cooperativo y el ensayo-error. Aunque han surgido algunas dificultades propias de la edad, como respetar los turnos, anticipar recorridos o verbalizar estrategias, la repetición, el acompañamiento individualizado y el uso de apoyos visuales han permitido que el alumnado avance poco a poco.

Con esta experiencia, el alumnado de 3 años se inicia en la competencia digital y computacional de una forma natural, lúdica y significativa, demostrando que la robótica educativa también puede comenzar desde el movimiento, el juego y la experimentación.