
Investigamos el agua y la atmósfera en 5º y 6º de Primaria
El alumnado de 5º y 6º de Educación Primaria del CEIP San Andrés ha trabajado diferentes contenidos relacionados con el agua, la atmósfera y el cuidado del medio ambiente a través de dos propuestas integradas dentro del proyecto Meteoescuela del centro.
Por un lado, el alumnado de 6º ha profundizado en el ciclo del agua mediante una actividad plástica y cooperativa. Organizados en pequeños grupos, elaboraron cartulinas en las que representaron las principales fases del ciclo: evaporación, condensación, precipitación y acumulación. A través del dibujo, el uso de colores y la creación de murales visuales, pudieron comprender mejor cómo el agua cambia de estado y cómo está presente en fenómenos cotidianos como la lluvia, las nubes o los charcos que desaparecen.
Por otro lado, el alumnado de 5º ha investigado sobre la lluvia ácida, descubriendo qué es, cómo se forma y cuáles son sus consecuencias sobre los ecosistemas, los ríos, las plantas, los animales, los edificios y la salud de las personas. Durante el proceso, analizaron la relación entre la contaminación atmosférica, las emisiones producidas por fábricas, vehículos y combustibles, y los efectos que estos gases pueden tener sobre el medio ambiente.
Ambas actividades se han desarrollado mediante metodologías activas, participativas y cooperativas, favoreciendo que el alumnado investigue, dialogue, comparta ideas y represente los aprendizajes de forma visual y creativa. Además, estas propuestas han permitido conectar los contenidos científicos con situaciones reales del entorno, fomentando la conciencia ecológica y el compromiso con el cuidado del planeta.
Estas experiencias se relacionan directamente con el proyecto Meteoescuela, así como con el huerto escolar y la Agenda 2030, al trabajar aspectos vinculados a la sostenibilidad, el uso responsable del agua, la calidad del aire y la protección de los ecosistemas.
Aunque surgieron algunas dificultades iniciales en la comprensión de conceptos más abstractos, como la diferencia entre evaporación y condensación o el proceso de formación de la lluvia ácida, el uso de ejemplos visuales, el acompañamiento docente y el trabajo en equipo ayudaron al alumnado a avanzar y alcanzar los objetivos propuestos.
Con estas actividades, el alumnado ha aprendido ciencia de una forma práctica, creativa y comprometida con el entorno, comprendiendo que conocer mejor la naturaleza también nos ayuda a cuidarla.