
Descubrimos la primavera y nos iniciamos en el verano en Infantil de 3 años
El alumnado de Educación Infantil de 3 años del CEIP San Andrés continúa aprendiendo sobre las estaciones y los cambios del entorno a través de experiencias manipulativas, naturales y muy significativas dentro del proyecto Meteoescuela del centro.
Durante el tercer trimestre, los niños y niñas han trabajado las características de la primavera y han realizado una primera aproximación al verano mediante actividades basadas en la observación, la experimentación y el contacto directo con la naturaleza.
Cada sesión comenzaba con una rutina fija en la que el alumnado identificaba la estación en la ruleta, recitaba poesías o canciones relacionadas y observaba imágenes características del paisaje, el tiempo atmosférico y los elementos propios de cada estación. A partir de ahí, se desarrollaban distintas propuestas adaptadas a su edad y centradas en el aprendizaje vivencial.
En las primeras sesiones, el alumnado descubrió cómo cambia el paisaje en primavera observando el entorno del centro y recogiendo flores durante salidas al patio. Posteriormente realizaron actividades plásticas utilizando códigos de colores y técnicas manipulativas con rotuladores para trabajar las flores típicas de esta estación.
Otra de las actividades más motivadoras fue la relacionada con los alimentos de primavera. Los niños y niñas se convirtieron en pequeños agricultores y visitaron el huerto escolar para conocer frutas típicas de la temporada, aprender qué alimentos se plantan en primavera y observar directamente cómo crecen las plantas.
Además, el alumnado trabajó los animales característicos de esta estación mediante la observación y el cuidado de gusanos de seda dentro del aula. Durante varias semanas aprendieron a alimentarlos, limpiar su espacio y observar su transformación, descubriendo de forma directa el ciclo de vida de estos animales y desarrollando hábitos de cuidado y responsabilidad.
El huerto escolar también tuvo un papel protagonista durante todo el trimestre. Cada martes, después del recreo, la clase acudía al huerto para plantar, quitar hierbas, regar y participar en pequeñas tareas de mantenimiento junto al resto del centro, convirtiéndose en una experiencia muy enriquecedora y conectada con el entorno natural.
Finalmente, el alumnado realizó una primera aproximación al verano mediante actividades de observación, conversación y fichas relacionadas con esta nueva estación, iniciándose en la identificación de sus características principales.
Todas estas propuestas se han desarrollado mediante metodologías activas como el aprendizaje basado en la experiencia, el aprendizaje por descubrimiento, el trabajo cooperativo, los rincones y el juego como base fundamental del aprendizaje. Gracias a ello, el alumnado ha podido aprender desde la manipulación, la observación y la participación activa.
La actividad se encuentra directamente vinculada al proyecto Meteoescuela, ya que permite comprender cómo los cambios meteorológicos y las estaciones influyen en el paisaje, los alimentos, los animales y la vida cotidiana.
Aunque ha sido necesario reforzar continuamente algunos contenidos debido a los diferentes ritmos madurativos y a la corta edad del alumnado, las actividades manipulativas y el acompañamiento constante han permitido mantener una evolución muy positiva durante todo el proyecto.
Para el desarrollo de las sesiones, el profesorado preparó previamente materiales visuales, actividades manipulativas, canciones, poesías y diferentes recursos adaptados al nivel de Educación Infantil, muchos de ellos elaborados mediante Canva.
Con experiencias como esta, el alumnado aprende a observar el entorno, cuidar la naturaleza y comprender los cambios de las estaciones de una forma cercana, práctica y muy motivadora.